Familia  
EL PRESIDENTE BUSH DEFIENDE LA CASTIDAD Y EL MATRIMONIO
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Fuente: Vida Humana Internacional 1/27/aaaa

Dejando a un lado otras convicciones del presidente de USA -si hay o no en Irak armas de destrucción masiva, o si realiza lo correcto para prevenir su nación de ataques terroristas-, destacamos la parte relativa a salud y educación, del tradicional discurso sobre el estado de la nación.

El pasado 20 de enero (2004), el Presidente de EEUU, George W. Bush, pronunció el tradicional discurso que cada año el mandatario de turno imparte en esa nación sobre el estado de la unión del país norteamericano. El discurso, que duró casi una hora, versó mayormente sobre el terrorismo y la seguridad nacional y mundial, la educación, la salud, y la inmigración. Sin embargo, el Presidente expresó, aunque de forma breve, dos convicciones importantes.

La primera tiene que ver con la castidad, sobre todo de la juventud. Bush insistió en que la "abstiencia sexual es la única forma de proteger a las jóvenes del contagio del SIDA y de otras enfermedades de transmisión sexual". Y prosiguió a reiterar su apoyo a los programas de educación que se fundan en la abstiencia para adolescentes y jóvenes.

La postura a favor de la castidad juvenil del presidente estadounidense no se limita a la prevención de enfermedades venéreas, tiene, además, un matiz positivo. Ello se desprende de su segunda convicción personal y política: la santidad del matrimonio. Bush reiteró su convicción de la "necesidad de preservar la santidad del matrimonio". En esa misma línea expresó su apoyo a una enmienda constitucional que defina claramente al matrimonio como la unión estable y de por vida entre un hombre y una mujer. No sólo eso, sino que también dio a conocer su disgusto hacia aquellos jueces que intentan socavar esta visión del matrimonio, anulando de esta forma la voluntad del pueblo estadounidense, en lo que otros pensadores sociales han llamado "tiranía judicial".

A pesar de su brevedad, las afirmaciones de Bush han sido recibidas con agrado por la comunidad provida y defensora de la familia, tanto en EEUU como en el resto del mundo. De hecho, en un mundo donde se exalta el libertinaje sexual como lo "políticamente correcto", es poco frecuente que un mandatario exprese públicamente sus convicciones y su apoyo a políticas encaminadas a salvaguardar valores tan fundamentales como la castidad juvenil y la santidad del matrimonio heterosexual y monogámico, base de la familia, que es a su vez el fundamento de la sociedad y el santuario de la vida.

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